Aclaraciones antes de arrancar

Estas son las definiciones y los límites con los que trabajamos en cada etapa del onboarding. Preferimos dejarlas por escrito desde el primer contacto para que no haya malentendidos después.

Qué entendemos por adaptación

Hablamos de cambios en la vivienda para que una persona pueda usarla con más comodidad y menos esfuerzo: circulación, alturas de uso, agarres, iluminación y almacenamiento. No es un servicio médico ni una evaluación clínica, y no reemplaza la indicación de un profesional de la salud.

Vivienda existente, no obra nueva

Trabajamos sobre departamentos y casas ya construidas. Eso implica techos, cañerías y muros que condicionan lo que se puede hacer. Si una idea no entra dentro de la estructura, lo decimos en la visita y no después de empezar la obra.

Alcance del relevamiento

La primera visita sirve para medir, sacar fotos y entender cómo se mueve la persona en el día a día. No incluye planos ejecutivos ni cómputo de materiales. Eso se define recién cuando hay un anteproyecto aprobado.

Tiempos y convivencia con la obra

Los plazos que damos son estimados y dependen de la disponibilidad de materiales y de si la vivienda sigue habitada. Cuando hay que dejar un ambiente fuera de servicio, coordinamos las tareas para reducir los días sin uso.

Decisiones compartidas

Las propuestas se cierran con quien va a usar el espacio, no solo con quien contrata. Si hay varias personas en la casa, escuchamos a todas antes de definir alturas, recorridos y ubicación de los agarres.

Qué no hacemos

No emitimos certificados de discapacidad, no gestionamos coberturas ni trámites ante obras sociales, y no instalamos equipamiento médico. Nuestro trabajo es de diseño y obra sobre el espacio físico de la vivienda.

Cómo avanza un proyecto, etapa por etapa

En Adapted Living Spaces trabajamos con un orden fijo de etapas. No es un trámite burocrático: cada paso existe para que sepas qué se decide, quién participa y cuánto tiempo demanda antes de tocar una pared. Acá va la cronología real de una adaptación típica en La Plata.

  1. Semana 1

    Relevamiento en el domicilio

    Visitamos la vivienda y medimos todo: ancho de puertas, giros, altura de mesadas, desniveles, puntos de luz y tomas. También conversamos con quien va a usar el espacio, porque hay gestos cotidianos que no aparecen en un plano. De esta visita sale un croquis con medidas reales y una lista de prioridades.

  2. Semanas 2 y 3

    Anteproyecto y ajustes

    Armamos dos o tres alternativas de distribución, con plantas y vistas simples. Ahí se discute qué se gana y qué se resigna: ampliar circulación suele costar almacenamiento, y bajar una mesada cambia el uso de toda la cocina. Recién cuando el esquema cierra, pasamos a definir materiales y terminaciones.

  3. Semana 4

    Documentación técnica

    Entregamos planos de obra, detalles de instalación y un listado de tareas por rubro. Si hace falta intervenir agua, gas o electricidad, acá se define quién firma y qué habilitaciones corresponden. Este paquete es lo que después usan los gremios para presupuestar sin adivinar.

  4. Semanas 5 a 8

    Obra y seguimiento

    Coordinamos los oficios y visitamos la obra en momentos clave: antes de cerrar instalaciones, antes de colocar pisos y en la entrega. La idea es que las decisiones que aparecen sobre la marcha no rompan lo acordado. En reformas de un solo ambiente, el espacio suele quedar fuera de uso pocos días.

  5. Semana 9

    Entrega y prueba de uso

    Recorremos el espacio terminado y probamos cada elemento en uso real: abrir el placard, girar con la silla, alcanzar la canilla, encender la luz de noche. Anotamos los ajustes finos y los resolvemos antes de cerrar el trabajo. Después queda un mes de seguimiento para consultas puntuales.

Preguntas que aparecen antes de empezar una adaptación

Estas son las dudas que más se repiten en las primeras conversaciones. Las respuestas son directas, sin vueltas legales ni promesas que después no se sostienen en obra.

¿Trabajan solo con obra nueva o también sobre viviendas ya construidas?

La mayoría de los trabajos son sobre casas y departamentos ya habitados. Revisamos medidas reales, desniveles, instalaciones existentes y qué se puede mover sin romper todo. A veces conviene reformar un solo ambiente antes que encarar la casa entera.

¿Cuánto dura una adaptación típica de baño o cocina?

Un baño suele resolverse en dos a tres semanas, con pocos días sin servicio. Una cocina con cambios de instalación puede llevar tres o cuatro semanas. Los plazos dependen de la disponibilidad de materiales y de si hay que tocar cañerías o electricidad.

¿Necesito un diagnóstico médico o algún certificado para encarar el proyecto?

No. Trabajamos sobre criterios de ergonomía, accesibilidad y uso cotidiano, no sobre indicaciones clínicas. Si ya tenés una evaluación de un profesional de la salud, nos sirve como referencia, pero no es un requisito para empezar.

¿Se puede adaptar sin hacer una obra grande?

Sí. Muchas mejoras pasan por cambiar grifería, sumar barras de apoyo bien ancladas, corregir iluminación, eliminar alfombras sueltas o reemplazar puertas por correderas. Son intervenciones acotadas que resuelven problemas concretos sin mover la estructura.

¿Cómo se coordina la obra si la casa está habitada?

Planificamos por etapas para que siempre haya un baño o una cocina usable. Definimos días de corte de agua y luz con anticipación, protegemos los ambientes que no se tocan y dejamos el orden al final de cada jornada. Es más lento, pero evita mudanzas innecesarias.

¿Qué pasa si el presupuesto cambia a mitad de camino?

Cuando aparece un imprevisto (una cañería rota, un contrapiso irregular, un tabique que no era portante), lo frenamos y lo conversamos antes de seguir. Preferimos ajustar el alcance que avanzar con sorpresas. Podés ver el detalle del proceso en la guía de trabajo o escribirnos desde contacto.

Cómo nos contactás y cuánto tardamos en responder

Si estás arrancando el proceso de adaptación de tu casa, escribinos con el detalle que tengas a mano: tipo de vivienda, ambientes que querés intervenir y qué te está costando hoy en el uso diario. Con eso ya podemos orientarte sin vueltas.

Correo

Ideal si querés adjuntar fotos, planos o medidas. Contanos el barrio y si la casa es de una o dos plantas.

info@adaptedlivingspaces.com

Respondemos dentro de las 24 horas hábiles.

Teléfono

Para consultas puntuales sobre circulación, baños o cocinas. Si no atendemos, dejá un mensaje con tu nombre y zona.

+54 9 11 9369 9635

Lunes a viernes, de 9 a 18 h.

Antes de escribir, revisá las preguntas frecuentes

Ahí cubrimos tiempos de obra, permisos, si trabajamos sobre viviendas alquiladas y qué pasa cuando hay que mover instalaciones de agua o gas. Muchas dudas se resuelven en dos minutos de lectura.

Ver preguntas frecuentes · Ir a la página de contacto

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